Datos: ¿Por qué se requieren científicos de datos para comprender el COVID-19?

DATOS COVID

Las formas como nos relacionamos cambiaron, de estrecha camaradería, ahora guardamos distancias, nos sometemos a aislamiento y en algunos países, como el nuestro, se llegó a la cuarentena, todo para evitar al máximo el contagio incontrolado.  ¿Qué dicen los datos? ¿Quién está interpretando los datos? ¿Son datos médicos exclusivamente los que impactan en el comportamiento de la curva de contagios?

Los datos sobre la pandemia, así como los comportamientos ciudadanos durante este período cuentan historias, dan indicios, permiten detectar e interpretar información que a primera vista sería imposible cuantificar, relacionar, modelar y transformarla en un activo útil para la toma de decisiones.

Con el gran auge y los avances de la ciencia de datos, la creación de algoritmos y la captación de datos en tiempo real a través de dispositivos móviles, aplicaciones y vigilancia mediante cámaras en las ciudades, hay múltiples flancos para atacar la problemática del COVID-19.  Es lo que hizo Singapur que implementó en poco tiempo un programa de rastreo de contactos capaz de seguir la cadena del virus de una persona, identificando y aislando contactos cercanos y nexos, impidiendo con celeridad la propagación del virus, todo ello en un país densamente poblado y muy conectado. Cabe destacar que los rastreadores y el equipo de análisis de datos no es personal médico, a los médicos los requerían atendiendo pacientes, este equipo liderado por científicos de datos, estadísticos, informáticos, equipos de investigación policial, sociólogos, matemáticos; personal capacitado para comprender lo que dicen los datos.

BIG DATA

Todo macro análisis es por naturaleza propia una tarea compleja, el comportamiento de un virus infeccioso en una población también lo es, pero en la medida que se aplican los conocimientos matemáticos que se basan en el orden, la estructura, la observación y el ordenamiento, previo a dar cualquier respuesta temprana se obtiene información que permite la toma de decisiones y acciones preventivas.

Para comprender y explotar con éxito los datos, se requieren saberes multidisciplinarios (no solo profesionales de la medicina, virólogos, biólogos, tecnólogos médicos) que permiten que esa información en crudo, se transforme en conocimiento. Los más reputados científicos de datos tienen formación en áreas de las humanidades y de las ciencias sociales como complemento a su formación técnica porque saben que están tratando con datos que provienen de personas, seres humanos que por más predecibles que parezcan, no lo son, sobre todo en tiempos y en situaciones poco estables como los que estamos viviendo. 

Big data en el contexto del COVID-19 es un término cuya definición no es única e inamovible, va nutriéndose con el pasar de las semanas y con los análisis que se realizan. Esos datos creados por cada uno de los usuarios que posee un celular o aplicación que se procesan digitalmente, crece en su naturaleza intrínseca velocidad, volumen, y variedad, requieren ser comprendidos, analizados y comunicados de forma comprensible para todos.

La pandemia es mucho más que una enfermedad que afecta al cuerpo, a las familias, afecta la economía, la movilidad de las personas, la naturaleza, es tan multidisciplinario su impacto como lo es el mundo que ha atacado en corto tiempo. 

Las decisiones socio económicas que giran en torno a preservar las vidas sobre todas las cosas, requieren datos para ser justificadas, aprobadas y acatadas por la mayoría.

Cada día la gestión de datos es más significativa en un mundo abocado a la tecnología, aún pasando por esta pandemia, está claro: sin datos, bien analizados, las decisiones corren más riesgo de fallo.

Gracias a los científicos de datos, son cada vez más los países que utilizando medidas distintas (acordes a sus realidades) hacen frente a una “nueva realidad”, tomando decisiones (basadas en información científica en datos) en función de lo que ese análisis de comportamiento del virus en las personas enfermas, en las personas que no están contagiadas pero si afectadas por temas de economía y desigualdad, así como de aquellos que, de un momento a otro, vieron como sus empleos y realidad laboral ha cambiado por las circunstancias actuales.

¿Quién gestiona sus datos empresariales? ¿Cómo puede hacer un mejor uso de los datos en su empresa o área de influencia?  Aproveche este tiempo para revisar su estrategia de manejo de datos de la mano de los expertos.