Gestionando Datos para prevenir contagios

Gestionando Datos para prevenir contagios

Desplazarnos de un lugar a otro es tan normal para cada persona que pocos llegarían a imaginar que esa movilidad, que a todas luces es una ventaja de un mundo interconectado y globalizado, sería en cuestión de meses una de nuestras mayores debilidades en cuanto a contagios por COVID-19 se refiere.

Al incorporar a nuestras vidas los dispositivos móviles que tienen sistemas de ubicación y con el estudio anonimizado de nuestra movilidad, la trazabilidad de los individuos no es nada que nos admire. Casi todas las personas llevan consigo un celular y han aceptado compartir su ubicación a cambio de usar una aplicación.

En situaciones desesperadas como las que vivimos hacer uso de estos datos para prevenir un posible contagio dejó de ser una idea propia de ciertos países para transformarse en una seria posibilidad de uso en gran parte del globo, con las consideraciones éticas y de manejo de datos que cada legislación permita.

Tal es el impacto que tiene ese movimiento natural de personas que, en las últimas semanas, en sentido figurado, prácticamente el mundo dejó de moverse entrando en una cuarentena, establecida escalonadamente, con la intención de detener la movilidad y con ello, la posibilidad de contagiarnos con la velocidad asombrosa con la que se venía suscitando el fenómeno.

El trabajo mancomunado de la comunidad científica, los gobiernos, la academia y los tecnólogos de empresas del mundo, todas ellas, entidades que apuestan al uso de datos, la digitalización e inteligencia artificial han impulsado diversas iniciativas que vale la pena conocer.

En Europa se estudia la movilidad para el análisis de datos anónimos agregados a los desplazamientos de ciertas poblaciones durante el período que, estiman, durará la emergencia sanitaria por el coronavirus, teniendo como fecha límite aquella en que se restablezca la normalidad.

Divide y vencerás

En cada país con capacidad de respuesta tecnológica se han tomado medidas en las que los datos de poblaciones grandes se están gestionando para su uso en pro de las mayorías.

  • En Alemania, Teralytics y Senozon Deutschland, reciben datos anonimizados de usuarios de dispositivos móviles que son analizados en el Robert Koch Institute, donde se trabaja para tratar de establecer patrones del avance del Covid-19 en el país, se enfocan en predecir en qué áreas podría propagarse el coronavirus.
  • Un plan llamado DataCovid inició dividiendo a España en cerca de 3,200 áreas de movilidad, lo que les permite identificar agrupaciones de población de entre 5,000 y 50,000 habitantes, con los datos de ubicación analizados es posible disponer de una muestra con más de 40 millones de móviles. Este proyecto pretende precisar posibles contagios, cuando una persona está cerca de un potencial riesgo y controlar la movilidad de personas contagiadas, llamadas vectores de contagio que no cumplan la cuarentena precautoria que las autoridades sanitarias han establecido.
  • Brasil, un país tan grande que podríamos imaginar que sería difícil de controlar, en cuanto a movilidad de sus habitantes se refiere, ha solicitado a las compañías de telecomunicaciones el suministro de datos de los usuarios con la misma finalidad. El uso de estos datos inició en las ciudades de Sao Paulo y Río de Janeiro.  Su enfoque es analizarlos para tratar de anticipar potenciales tendencias de contagio y actuar con rapidez.
  • Taiwán tomó medidas estratégicas que incluyeron desde sus etapas tempranas los datos, integraron la base de datos nacional de seguros de salud, la base de datos de inmigración y aduanas creando un sistema robusto que trabaja con Big Data para el análisis. A este plan estratégico le añadieron informes en línea del historial de viajes y los síntomas de los viajeros para clasificar los riesgos infecciosos de los pasajeros en función del origen del vuelo o del tren con detalles de los traslados de los ciudadanos efectuado en los últimos 14 días a partir de la fecha de alerta. Conformaron un equipo de científicos de datos e informáticos capaces de rastrear contagios y proveer a los ciudadanos sistemas de alerta con todo tipo de información que permitiera actuar para protegerse. Iniciaron con el uso de un mapa en tiempo real con la red de suministros locales de mascarillas y las calles donde había aparecido algún caso por lo que las personas, aún movilizándose, tuvieron la oportunidad de tomar medidas preventivas, reduciendo su tasa de contagio.

 

Estimación de equipos y personal sanitario para enfrentar la crisis

Otro uso estratégico de los datos es el predictivo, se han desarrollado sistemas capaces de predecir semanalmente las necesidades hospitalarias, de personal, de equipos, de camas tanto en UCI como en salas. Utilizando los datos de los sistemas de salud a través de inteligencia artificial se realizan proyecciones de requerimientos y equipamientos. Se analizan los datos, se reconocen patrones y tendencias del avance del virus y futuros focos para ajustar la gestión adecuada de los recursos sanitarios.

 

  • Con datos predictivos Taiwán pudo evitar el desabastecimiento de mascarillas, el gobierno estimó y reservó 44 millones y habilitó más de 1,000 salas de aislamiento por la expansión de casos en su territorio.
  • El Salvador tiene una página que se actualiza en tiempo real con los datos de todas las áreas que están controlando para afrontar esta pandemia: desde centros de contención, país de origen de contagio (permitiendo emular tratamientos que hayan sido exitosos para cada cepa) y organizar su estrategia de prevención y gestión de respuesta hospitalaria.
  • Bélgica utiliza los datos para anticipar la evolución de la expansión de la pandemia y en particular su probable pico, información que les permite planificar el aprovisionamiento de equipo médico, de ventiladores y cubrebocas. Enfatizan en el uso con carácter anónimo, sin identificaciones individuales y se han comprometido en eliminar estos datos pasada la crisis.

Panamá, según un tweet del Luis Oliva, Administrador General de la Autoridad Nacional para la Innovación Gubernamental de Panamá (AIG):

“Ya estamos desarrollando junto con MINSA, una tecnología que dará seguimiento a los pacientes de COVID-19. Esperamos tenerla en los próximos días y poder monitorear a su vez, posibles contactos. Tenemos que adelantarnos al virus para combatirlo, y no seguirle el paso.”

La lucha apenas comienza, los datos y su análisis están, poco a poco, mostrando un camino que le permite tomar mejores decisiones a los encargados de liderar esta cruzada mundial por la salud.  Nuestro mejor aporte es evitar ser parte de esos datos, siguiendo las recomendaciones de lavado de manos constante, uso de tapabocas, distanciamiento social, uso de aplicaciones en beneficio de todos y en la medida de nuestras posibilidades evitar el contagio, con la esperanza de que en un futuro no muy lejano se logre aplanar la curva y esas cifras disminuyan.