Liderazgo tecnológico en tiempos de crisis

Liderazgo tecnológico en tiempos de crisis

Hospitales conectados, centros de epidemiología en videoconferencias permanentes con laboratorios universitarios que investigan sobre COVID-19, robots que hacen mensajería y brindan compañía a pacientes, banca en línea siendo exigida al máximo, transacciones comerciales en la red en todo el mundo, estudiantes en clases virtuales, rastreo y gestión de BIG DATA para prevenir contagios y encontrar nexos epidemiológicos, aplicaciones para mantener “cercanía”, aunque sus usuarios se encuentren socialmente distanciados, son parte de las contribuciones de la tecnología en este momento crucial que experimenta la humanidad.

Una pandemia movió de golpe todas las estructuras que, hasta hace poco, parecían estables y daban, a su ritmo, permiso para que la tecnología se dejara ver, aún cuando existieran grandes avances en espera. Las cosas cambiaron, el liderazgo tecnológico que pregonaba el futuro con terminología de ciencia ficción ha tenido un rol determinante en la sostenibilidad y en permitir que, aún con limitantes, las sociedades sigan funcionando a media marcha. El futuro se hizo presente.

Detrás de todo ese despliegue de tecnologías que han salido al frente, en la línea que encara al virus, hay hombres y mujeres que no usan batas ni trajes de seguridad, profesionales que aportan en silencio y procuran colocar en las manos de las mayorías avances para que se faciliten procesos, se acorten distancias y se logren con facilidad los objetivos de millones de personas.  

Si tan solo nos imaginásemos esta misma situación sin una red conectando al mundo, sin acceso a ninguna de las facilidades que se enumeran al inicio de este artículo sería muy complejo el presente.

¿Qué requiere el liderazgo tecnológico en la actualidad?

Las empresas, sin excepción, requieren de líderes capaces de comprender qué tecnología no es una unidad de negocio a la cual solicitarle implantar procesos de automatización; necesitan personas que comprendan antes que todo a las “personas” y su relación con la tecnología, gente capaz de visualizar productos y servicios en el contexto de los consumidores, facilitándoles con tecnología la relación que establecen con las empresas.

Se requieren profesionales con una alta capacidad de observación, análisis, sensibilizados con la realidad que vive el mundo, pero a la vez, con la pericia y experticia precisa para mirar e imaginar el futuro sin pandemia. Gente que pueda colocar los bloques de la escalera para salir de la situación en la que nos encontramos. ¿Ha imaginado cómo sus productos y servicios se pueden adaptar al proceso de rompimiento social actual? ¿Se imagina sus productos en manos de los clientes en este momento? ¿Se ha preguntado para qué y por qué comprarían hoy o a futuro su producto? Las respuestas a estas preguntas le guiarán para establecer un plan que tome en cuenta la tecnología, para que su cliente reciba la mejor solución posible.

En caso de que su producto o servicio sea del rubro tecnológico las preguntas han de girar en torno a mejora y ventajas de sus clientes, recuerde el cliente decide qué y en quién confía su dinero. Ahora, más que antes, recuerde que existe una relación directa, que se va entretejiendo con terminología y significados que son necesarios recordar:

  • Innovación y agilidad: la empresa que busque innovar en tiempos de crisis debe ser ágil, porque la innovación deja de serlo en corto tiempo y compite con noticias poco alentadoras.
  • Adaptación: tan rápido como una empresa logre implementar en su ADN este factor determinante verá los frutos de hacerlo. En tiempos críticos la adaptación es vital.
  • Resultados: el enfoque orientado a resultados permite evaluar y ajustar sobre la marcha, es una constante del liderazgo tecnológico.
  • Decisiones rápidas: con la agilidad y la innovación se entrelaza la capacidad de tomar decisiones con la celeridad que el mercado y el producto requiere.
  • Riesgo: tecnología y riesgo, innovación son parte de un tridente que está unido por naturaleza, la crisis actual aumenta el riesgo, tome las medidas de mitigación y arriesgue.
  • Empatía: son momentos únicos, las circunstancias hacen que cada decisión tenga una carga emocional grande, sus clientes experimentan un carrusel de emociones y sus comunicaciones, sus productos y ofertas deben tomarlas en cuenta para que logre conectar realmente con ellos y sus necesidades actuales.
  • Desarrollo de la colectividad: es de todos y no de uno solo, así sucede con los desarrollos tecnológicos, deben llegar a las masas para validar su razón de ser. Las crisis fomentan el sentimiento de colectividad y las empresas deben liderar en esta vía.

Las crisis tienen un componente de oportunidad y peligro, nos ponen en encrucijadas en la que la innovación y el liderazgo tecnológico son los mejores antídotos. ¡Revise sus procesos, acerque sus productos al consumidor, facilite la relación empresa-cliente y lidere con empatía, sus clientes lo retribuirán con creces!